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este sitio esta destinado a la reflexion sobre aquellos momentos en que la vida pasa intrascendente ante nuestra vista...sin embargo, deja marcada influencia sobre la formacion de nuestra personalidad y la de nuestro entorno...con la finalidad de una vida mejor
* Luego de unos años de trabajo en el blog, me he dado cuenta que surge en mi la necesidad de comunicar sensaciones mas intimas, sentimientos profundos y personales que tienen que ver con los hechos vividos a diario y que se reflejan en Criminologiaathome, por lo tanto hoy 20 de junio de 2009, a los albores del solsticio de invierno, adiciono una pagina personal a mi blog, que manifiesta mis emociones frente a los hechos cotidianos, y que les invito a leer a mis queridos visitantes
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1. la educación de nuestros hijos no es motivo de experimento
Cuando el pilar fundamental para el desarrollo de la humanidad se destruye, cuando el primer mecanismo de inserción social se desmorona, ¿que futuro se le augura al sujeto victima de este movimiento?
La escuela constituye el marco de aprendizaje inicial para el desenvolvimiento social de ser humano, es el mecanismo para la inserción del hombre en su comunidad, le permite comunicarse y relacionarse con pares, a través de código comunes que fueron inicialmente desarrollados en la familia durante la primer etapa de formación, durante la primer infancia.
Pero son consientes los padres de la educación que la escuela brinda a sus filios?, la verdadera cuestión es si conocen la formación que se le imparte a sus hijos cuando salen de la custodia familiar. La importancia de elegir un colegio que comparta ideales y preceptos morales con la familia del niño, es inmensa, porque la escuela deja de ser un continuador de la educación familiar, para convertirse con el paso del tiempo, en un programador de estímulos sociales únicos, en los cuales la familia dejara de tener injerencia durante la adolescencia y posterior evolución.
Cuantas familias tienen inconvenientes con sus hijos adolescentes y los padres desconocen el origen, sin embargo en gran parte estas situaciones se producen, por enseñanzas durante la época de formación pos inicial del niño, enseñanzas que provienen de los maestros. Por este motivo, la educación en manos de personas inescrupulosas produce antihéroes sociales.
La educación es una tarea de máxima responsabilidad, los maestros son continuadores de la formación familiar, son quienes deben promover los valores y virtudes para hacer hombres de bien, lamentablemente estas instituciones requieren de un orden moral y autoridades capaces de ejercer su rol, si la autoridad de la escuela fracasa, los maestros en forma dispersa, imparten sus doctrinas sin objetivos sociales lógicos, olvidando que la escuela no es un atrio de quejas personales o frustraciones antiguas, y con estos actos, degeneran la pureza educativa, dando como frutos sujetos egoístas, corruptos y promiscuos.
Todos conocemos y vivimos frustraciones humanas, trasmitirlas en el aula como verdades absolutas, con el afán de no mentir al sujeto en formación, solamente encamina al educando, a buscar esas frustraciones a lo largo de su vida
En los últimos tiempos tuve contacto con una institución educativa carente de valores, donde los maestros desnaturalizan las virtudes morales, promocionan la vida sin limitaciones, toman el control de la violencia como medio de represión emocional, todo esto a causa, de la falta total de autoridad de sus directores, que lejos de tener una vida sana, son productos de su inacción como padres, hechos que se revelan en su misma prole, si no pueden poner limites a sus hijos, difícilmente puedan guiar un plantel de profesionales, para enarbolar el valor humano virtuoso
A la hora de elegir la escuela de nuestros hijos, la formación personal y la visión social familiar de sus directores, debe tener el peso suficiente como para determinarnos a tomar los servicios de la institución, en definitiva la formación de nuestros hijos no es motivo de experimentos.
Originaria de una cultura con profunda influencia varonil, siento que el patriarcalismo que siempre me rodeo, es un don que me corresponde y hace sentir protegida, y por las mismas razones, mi forma de vida gira siempre en torno al hombre fuerte y poderoso.
Tal vez por circunstancias tan formales como estas, considero que la prestación de un servicio a la patria es propia de hombres, y para hombres, constituyendo ademas, la forma de consagración y graduación física y moral que un ser humano macho tiene, para alcanzar su paso de niño a hombre.
Esta practica milenaria, que se remonta a la misma época de las cavernas, y de la cual tomamos conciencia organizada en tiempos inmemoriales, fue organizada por las sociedades para facultar a sus hombres, del poder de defensa de toda la sociedad; convierte al hombre mismo, en un arma de ataque y provee a todos aquellos que estamos cerca de un hombre preparado para las guerras, de un sentimiento de alivio y seguridad.
Tal vez las madres con ese amor que nos caracteriza, no vemos al hijo que presta el servicio militar como un sujeto para guerrear, pero el acto de prepararse, permite a la familia que lo rodea, adquirir una sensación de descanso, ya que la vida no solo podrá enfrentarla con su madurez habitual, sino que ademas conjugará inteligencia, astucia y sagacidad para alcanzar sus metas futuras; la destreza cuerpomental que adquiere un soldado, le permite desarrollarse en una sociedad con múltiples peligros, en medio de mejores posibilidades.
Hoy deje que mi hijo salga de la cueva y vaya a cazar su primer oso.
Desde tiempos inmemoriales el hombre se promete un paraíso inalcanzable, en la búsqueda del premio prometido, se ajusta a una serie de situaciones irrisorias, a veces sin logros evidentes; y ultimamente, si no consigue su objetivo ora suplicando el perdón, como si su lamento tuviera que ser motivo suficiente para alcanzar el objetivo planteado.
Yo me pregunto, ¿donde olvidó el hombre la purificación a través del castigo?, sin querer abordar una doctrina demasiado extrema o exponer mi tendencia opus deista de la vida, me pregunto si recordamos que para llegar al paraíso es necesario atravesar el purgatorio, que nada nos es dado por ruegos de palabras y que las obras marcan el desarrollo espiritual del ser humano?.
No estamos en la tierra para ser castigados pero tampoco para pecar, si bien fuimos expulsados del paraiso prometido por actos contrarios a la ley, apartarnos de esa ley divina, nos aleja cada vez mas del destino pacifico y amado donde reside el creador.
El Perdón existe solo para aquellos que arrepentidos, se convierten en buenos y ya no reinciden en los actos ilegítimos que les apartan del camino de la salvación, esperar que el perdón sea la salvación misma de la conducta irregular y contraria al prójimo, es condenarse simplemente al infierno temido.
Hablando religiosamente, no estamos perdonados, nos falta mucho por sufrir para lavar nuestra alma, cada día de esta existencia debería ser perfecto y jamás deberíamos volver a cometer actos ilegales si queremos ser en principio perdonados, de lo contrario solo vamos encaminados en la mentira y el desdén a la condena eterna.
Que Dios se Apiade de nuestras almas.
Adicción, se define normalmente como la dependencia relacionada a una sustancia, actividad o relación humana; el hombre a través de su desarrollo personal, genera actividades que en su mayoría, se convierten en hábitos, cuando esos hábitos son moralmente aceptables por la sociedad, se consideran buenas costumbres, sin embargo, cuando esos hábitos son perniciosos, llegan a convertirse en vicios, arrastrando la conducta de los hombres a las adicciones, dado que apartarse de esta situación, resulta cada vez mas difícil, genera en consecuencia, conflictos de relaciones.
Pero cuando pensamos en una adicción, relacionamos casi inmediatamente la conducta humana al consumo de alguna sustancia toxica, creada por el hombre mismo, como drogas, alcohol o tabaco, recién en los últimos tiempos, entre las adicciones son consideradas también algunas conductas humanas, con finalidad propia, como el adicto a trabajar, que dedica todo su tiempo a la labor aprendida, siendo este un medio de confianza que le produce placer, o el adicto a la internet, que configura su vida atando cada actividad que produce, a la red, o el adicto al peligro, que pone en riesgo su estado físico, para sentir mayor fuerza personal, pero una rara adicción nueva, se presenta en estas sociedades modernas, donde el hombre común, se acostumbra a consumir grandes cantidades de cólera y su vida gira en torno a la reacción emocional violenta, convirtiendo su personalidad explosiva, en una adicción al conflicto y por ende, al escándalo.
Estos adictos al conflicto y al escándalo, no pueden encontrar la paz, mientras no se encuentran imbuidos en situaciones desbordadas, incluyendo en esto a terceros, producto exclusivo de sus conductas antisociales, carecen de limites, y requieren el enfrentamiento como medio de comunicación normal, donde por su puesto, la comunicación es nula e ineficiente.
Esta adicción es cada vez mas común en las sociedades crecientes, el buen comportamiento y los modales, tienden a desaparecer con el paso del tiempo y el aumento poblacional, estos individuos que se sienten calificados para escandalizar, fundando sus razones sobre inexistentes cimientos de veracidad, recuerdan esas películas en extremo violentas, donde la filmación cuenta, como un virus ingresa en el organismo humano, transformando a los hombres normales, en antropófagos.
Esta adicción es una enfermedad en extremo contagiosa y convierte a los hombres de buen parecer, en depredadores sociales, con la capacidad destructiva de un monstruo.
La pasión, la admiración por la belleza, la sexualidad de una pareja no pueden ser, por si solas, sustento de familias bien constituidas, el movimiento cristiano lo advierte al decirnos que el compromiso fundado en una férrea voluntad de la pareja, es el único que puede cimentar una familia.
A todos alguna vez ,nos embriaga la belleza y la juventud, sin embargo amar un cuerpo por el mismo, amar un rostro por su belleza temporal, amar un ser por su perfección externa, no nos garantiza la felicidad y continuidad de la pareja.
El matrimonio, la unión libre, el concubinato, son instituciones basadas en el compromiso personal de sus miembros, no se puede obligar a nadie a que nos ame y respete, ese es un compromiso nacido de uno mismo y que una vez dado en ceremonias sacramentadas por el hombre, que van desde el salto del palo de escoba hasta el ingreso al domicilio de la pareja, no pueden, ni deberían ser olvidados por sus aceptantes.
La idea de formar una pareja que luego puede ser una familia, se debe madurar y crear en el interior de los aceptantes, para recién tomar la decisión, solo así podremos ver matrimonios forjados en la solvencia del amor, que crece con los días, y desaparece con los años, pues el amor es solo un componente de la pareja, que como la sexualidad, y la fuerza física se adormecen con el transcurso del tiempo, dejando paso a otros estímulos como son la unión, el crecimiento espiritual, la búsqueda de objetivos comunes, la compañía, la comunicación y otros.
Todos tenemos sin embargo, dentro de nuestro corazón, una infinidad de emociones adversas, que forman la sombra de nuestra personalidad, mantener los instintos dentro del propio ser, es el motivo que nos diferencia de los animales, infidelidad hasta promiscuidad, maltrato hasta violencia, egoísmo hasta celo, son algunas emociones negativas que deben morir en la sombra y jamás salir a la luz del matrimonio, para no opacar su brillo natural.
Cuando una pareja carece de la voluntad para crear el compromiso o uno de sus miembros no esta capacitado para asumirlo, es mejor dejar pasar esa relación, la felicidad no tiene tiempo, ni fecha de vencimiento, llega cuando los formulantes están listos para asumir el reto.